llaunaAlgunas personas evitan entrar en situaciones o lugares en los que han tenido previamente un ataque de pánico por el temor a que vuelva a ocurrir.

Estas personas tienen agorafobia, y suelen evitar los lugares públicos en los que se pueden encontrar sin salida, como centros comerciales, transporte público (metro, auto bus) o grandes estadios deportivos.

Al evitar determinados lugares los mecanismos que alimentan la ansiedad crecen por los que la zona de seguridad va disminuyendo llegando un momento en el que sienten ansiedad en su propia casa. La persona esta en guardia, en alerta, esperando el próximo ataque de pánico. Algunas personas desarrollan una ruta fija o territorio y puede llegar a ser imposible viajar más allá de sus zonas de seguridad sin sufrir ansiedad severa.

En muchas ocasiones los síntomas de la agorafobia nos muestran una metáfora   de lo que ocurre a la persona en un nivel más profundo en la que se puede sentir atrapada en una trampa, sin recursos para salir por lo que enferma. La ansiedad puede estar motivada por la sensación de atrapamiento y puede llegar a ser invalidante pero también una oportunidad para el crecimiento y el cambio.

La persona que padece agorafobia se suele sentir atrapada, sin salida no solo a nivel de carreteras, de lineas de metro o de bus sino a otro nivel vital se encuentran atrapadas o  impotentes a la hora de gestionar ciertos conflictos o relaciones. La agorafobia o la ansiedad es una posibilidad para darse cuenta, crecer y poder gestionar con otras habilidades o recursos ciertas situaciones.